23-04-2010 | COMUNICADO DE PRENSA
En los últimos días, y desde que se conociera el fallo de la justicia santafesina sobre la prohibición de fumigar a menos de 800 metros y 1.500 metros en forma terrestre y aérea, respectivamente, de los límites del Barrio Urquiza de la ciudad de San Jorge, los lobbies de apoyo a la agricultura industrial no cesan de citar el “Informe del CONICET sobre glifosato”. Vale la pena aclarar algunas cuestiones al respecto para que los vecinos afectados por las fumigaciones, los decisores políticos, los especialistas en salud y los medios de comunicación sepan de qué se está hablando.
Mediante un decreto presidencial, en el año 2009 se crea el CONSEJO CIENTÍFICO INTERDISCIPLINARIO en el ámbito del CONICET para que realice el informe de “EVALUACIÓN DE LA INFORMACIÓN CIENTÍFICA VINCULADA AL GLIFOSATO EN SU INCIDENCIA SOBRE LA SALUD HUMANA Y EL AMBIENTE”.
Sobre el mismo, el fallo judicial es contundente. Desde las páginas 25 y ss., se mencionan específicamente, una larga lista de investigaciones científicas que demuestran la peligrosidad de la aplicación de TODOS los agrotóxicos usados por el modelo productivo actual; la información a favor de los pesticidas mereció un comentario, en especial sobre el informe del CONICET. A continuación, reproducimos lo expuesto en el fallo:
“Por su parte, ante la carencia de información suficiente para establecer conclusiones, aluden a su inocuidad: el Comunicado de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE) y de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA) de fecha 16 de abril de 2009. Sostienen la inocuidad del agroquímico (Comunicado de Prensa: “Acerca de la seguridad de los Agroquímicos”, Buenos Aires, 16/04/2009).
El Informe de la Comisión Nacional de Investigaciones sobre Agroquímicos creada por Decreto 1/2009 en el ámbito del CONICET y que fuera hecho público en julio de 2009 , entre sus conclusiones la idea que campea es la de carencia de información suficiente para determinar algunas cuestiones y relativización de los posibles efectos negativos. También se afirma la poca probabilidad de contaminación de aguas subterráneas. Respecto al hallazgo de vestigios de glifosato en granos de soja lo relaciona directamente con las malas prácticas. Si se lo utiliza de modo responsable no habría ningún riesgo para la salud humana. Respecto a los estudios sobre mamíferos no humanos considera que es improbable que las vías de ingreso utilizadas se desarrollen en ambientes rurales. Por tanto sería “ligeramente tóxicas” con dificultades para su absorción por todas las vías no parentales. Refieren también a los problemas para probar la relación causal en los estudios epidemiológicos que relacionan la exposición al glifosato con el cáncer, defectos de nacimiento y anormalidades reproductivas. Descartan las alteraciones de las estructuras de ADN y la enfermedad de Parkinson. Afirman la escasez de datos para analizar los efectos sobre el medio. Concluyen afirmando: en Argentina no existen suficientes datos sobre los efectos del glifosato en la salud humana, por lo cual sería importante promover la realización de los estudios pertinentes. El informe recibió multiplicadas críticas por parte de especialistas (publicadas en http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-131014-2009-09-02.html).
“El objetivo del informe implica una visión reduccionista y fragmentaria que pretende simplificar una situación compleja, excluyendo al sujeto y parcializando la construcción del conocimiento. El informe es una simple enumeración de bibliografía, con muy poco análisis crítico, reflexivo y comparativo de sus resultados”, aseguró la doctora en Ciencias Naturales Norma Sánchez, profesora titular de Ecología de Plagas de la Universidad Nacional de La Plata e investigadora independiente del Conicet”. Las críticas al informe apuntan a que utiliza bibliografía sesgada, recorta la problemática y equipara estudios de Monsanto con trabajos de científicos independientes. El principal cuestionamiento apuntó a la ausencia en el informe del principio precautorio, la exigencia legal, ante incertidumbre, de prevenir posibles consecuencias en la salud y el ambiente. “Esto quiere decir que debe suspenderse la aplicación del producto en cuestión hasta tanto se realizan los estudios pertinentes que demuestran su inocuidad. No es ético ni razonable investigar una vez que el daño ya está hecho y es irreversible”, sostuvo el bioquímico y jefe del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Nacional del Nordeste, Raúl Horacio Lucero. “El informe debió ser sometido a referato”, advirtió Montenegro. “Las conclusiones son inconsistentes y confusas”, resumió Sánchez y lamentó que el informe “parece ignorar que la ciencia es una construcción social que debe cuestionar aspectos éticos y contribuir a alterar políticas de acción que no conduzcan al bien común”.
AAPRESID (Asociación Productora de Siembre Directa): Víctor Trucco, sostuvo públicamente la inocuidad del glifosato. (Programa televisivo “Soja: ¿panacea nutricional o arma silenciosa?”) www.aapresid.org.ar. La Organización Mundial de la Salud y FAO (www.who.int). Clasifican al glifosato dentro de Categoría de Menor Riesgo Toxicológico (IV). EPA (Agencia de Protección Ambiental de EEUU) www.epa.gov. Clasifica al glifosato como grupo “E” (no se detectan evidencias de efecto carcinogénico en humanos). Con respecto a los criterios que utilizan la OMS, EPA y FAO para determinar clasificaciones, son criticados por la Bióloga Joensen (UBA). Sostiene que: Las clasificaciones de la OMS y FAO no están basadas en estudios propios o de grupos independientes de las empresas interesadas sino que se trata de revisiones de estudios no publicados hechos por las empresas mismas. “
Hasta aquí lo que expresamente manifiesta el fallo judicial emitido por la Sala II de la Cámara Civil y Comercial de Santa Fe al respecto. Cabe aclarar que las palabras en negrita y subrayadas han sido resaltadas por nosotros. En síntesis: todos mencionan el informe del CONICET, muy pocos lo han leído y otros tantos lo ven como la tabla de salvación para seguir manteniendo un sistema productivo que ha demostrado ser altamente rentable para algunos y extremadamente gravoso en términos sociales, ambientales y económicos para la mayoría.
• Nota: para aquellos que deseen profundizar en el tema y por provenir de una persona estamento científico nacional, resulta interesante la crítica realizada por el Biólogo Raúl Montenegro, la que puede consultarse en “Argentina: el informe del CONICET sobre el glifosato” en http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/51845.-
Santa Fe, 22 de abril del 2010.-
Centro de Protección a la Naturaleza
Editorial de la Revista El Ambientalista N° 224 de diciembre del 2009.
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